Hola de nuevo! Me presento un poquito: nací y crecí en una biblioteca, mi madre orgullosa de su capullo contaba que desde los tres años, cuando ella tenía que ir a trabajar, yo le decía, "déjame solo, vete ya" y me concentraba en mi libro. No le gustó mucho por supuesto que dejara la escuela entre los 16 y los 22 años, pero esa rebeldía se me agotó y llegué a la universidad para ser más papista que el papa. Pero algo estaba mal en mí, a pesar de "ser el estudiante más brillante", saboteé mi carrera del éxito una y otra vez, así que me tardé mucho tiempo en llegar a ser psicólogo... y luego me tardé más en dejar de serlo. La última intentona de subirme al tren de los ganadores fue en filosofía de la ciencia, fui otra vez "el más brillante", pero el día que debía subirme ya no quise.
Hoy tengo un cargo de profesor-investigador universitario, que hasta el momento me permite trabajar con la gente y de espaldas a la institución, y cada día me desacostumbro más y más a la lógica de la cultura institucional.
A mi me ayudó a dar un giro y salir de atolladeros el comprender que la epistemología se pregunta por el para qué. En la filosofía la epistemología se disfraza de un cómo, un cómo conocemos (¿cómo es posible conocer, tener certeza, fundamento, etc?). Se disfraza porque mientras parece ocuparse de algo tan intelectual, de hecho lo más intelectual de lo intelectual, va haciendo un discurso de control que determina lo que es posible, poniendo siempre a la ciencia como la última corona de la creación. El para qué epistemológico quita esos disfraces y enseña que el "cómo conocemos" es siempre un asunto relacional. Todos esos debates de lo caulitativo vs cuantitavo, positivista vs hermenéutico, lo etnográfico vs lo participativo, resultan debates falsos, los dos polos están envueltos en la misma lógica (conversos y perversos).
Falta de ética social, falta de ética relacional, investigando de espaldas a la gente, rindiendo tributos a un Dios, o a un dios, o aun pos-dios, que las instituciones y el mercado saben capitalizar muy bien.
Para amenizar esta canción
