¡Hola, Mayda! Muchas gracias por tus reflexiones. Pensamos que recogen bien nuestra propuesta y modos de trabajar.
Si pensamos en cómo recuerda la gente la historia, sus historias, es posible que sucesos de hace mucho tiempo se recuerden con más proximidad que sucesos actuales (depende de su importancia comunitaria, lo traumático o alegre del hecho, las formas de la oralidad que los recogen y sus formas de compartirlos...), por eso no puede situarlos en una cronología. Son la Escuela y la Academia quienes se empeñan en ordenar los acontecimientos según numeraciones predeterminadas. Comprender esto puede ayudarnos a trabajar las historias con la gente.
En cuanto a las historias y las memorias, como bien explicas, la cuestión está en el para qué. Si el para qué es encontrar una Verdad alternativa o de abajo, entonces no confluirían, mientras que si el para qué es la autogestión colectiva de la vida cotidiana, ahí sí habría puntos en común. La convivencialidad, la potenciación de las mediaciones sociales deseadas y de lazos comunitarios... son procesos para ir hacia esa autogestión, y no fines en sí mismos (es decir, no queremos quedarnos ahí sino seguir caminando hacia la autogestión de la vida cotidiana).
¡Abrazos y seguimos!