Foro del tema 4: EXPERIENCIAS DE INVESTIGACIÓN CON PERSPECTIVA DIALÉCTICA

Repensando las experiencias de investigación

 
 
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Re: Repensando las experiencias de investigación
de Javier Encina - sábado, 15 de septiembre de 2018, 12:11
 

Hola Alex:

Eso que planteas de "¿Cómo pasamos de planes estratégicos participados pero dinamizados de arriba a abajo, a dinámicas de construcción colectiva?" podemos entenderlo en tres sentidos:

El primero nos llevaría a un callejón sin salida. La participación no es una escalera con diversos peldaños, o sea, lo primero no sería lo representativo, para pasar a lo participativo y después a lo implicativo, y después a la autogestión; porque lo representativo y lo participativo normalmente son laberintos sin salida, como el que l@s científic@s les ponen a las ratas. En este sentido, hemos hecho un plan estratégico por un grupo de expert@s, que incluso puede estar asesorado o enriquecido por un grupo motor (un grupo de expert@s vivenciales), y lo que se busca es cómo implementar este plan con la ejecución realizada por la propia gente de la comunidad. Es algo dirigido: "yo diseño, tú implementas", y si la gente no lo ve es por "falta de implicación", falta de cultura, o por estar imbuidas en la cultura de masas y los valores del sistema, por lo que, si las cosas no salen bien, que encima no se quejen.

El segundo sería "nos hemos encontrado que ya hay un plan hecho y se trata de plantear cómo podemos revertir una imposición en una construcción colectiva". En principio, la forma más fácil es lo que plantea John Holloway: el NO. Ante esa negación, trabajar la grieta que provoca y posteriormente proponer sobre la ruptura que se ha construido. Pero para ello, el puesto de trabajo del personal técnico se pone en riesgo, por lo tanto tienes que tener un tipo de estrategia en la que de cara a la Administración no estás promoviendo eso, colocas un paraguas que invisibiliza hacia arriba y fomentas hacia abajo la construcción colectiva y la ayuda mutua.

La tercera interpretación sería "¿cómo podemos abandonar la perspectiva sociopráxica e ir construyendo una perspectiva dialéctica en el trabajo que desarrollamos?". Esto fue el dilema que yo tuve en las dos primeras experiencias que coordiné, el trabajo con jóvenes en Santiponce y el trabajo sobre desarrollo local en Pedrera (ambas localidades ubicadas en la provincia de Sevilla y desarrolladas a mediados de los noventa). En este artículo contamos algunas cosas de la frustración que nos llevó a cambiar la forma de trabajar: https://ilusionismosocial.org/mod/resource/view.php?id=184

La perspectiva sociopráxica te da Seguridad y da legitimidad a quien te contrata (si es un ayuntamiento o una institución pública o una asociación) o un mayor beneficio (si es una empresa, ya sea social, del procomún, cooperativas integrales, o con responsabilidad social, etc.). Al abrir, hay un caudal de personas que quedan atrapadas en la red institucional o mercantil, que luego son reconducidas por el timón del Estado o del Mercado hacia donde, en ese momento coyuntural, interesa. Esto es siempre agradecido por los elementos innovadores del Estado y del Mercado. Los elementos conservadores se oponen a esta perspectiva y eso le da una apariencia de "transformadora y opositora de la sociedad establecida", pero desde nuestro punto de vista, es solo una apariencia que refuerza más y mejor el sistema actual.

Entonces es muy difícil poder dejarla, porque además, el personal técnico se siente empoderado por los éxitos materializados en los reconocimientos institucionales, mercantiles... Por eso, en esta dejación de la sociopraxis, nos tuvimos que inventar el desempoderamiento. Es imposible abandonar la perspectiva sociopráxica, no solamente desde el punto de vista institucional, empresarial, técnico, sino también desde el de la propia gente, que al menos de alguna forma puede participar "en algo" de lo que ocurre en su propio entorno. Esta apariencia de participación, o esta confusión entre una participación sujetada y una participación real, viene dada por la destrucción de la autoestima comunitaria, que se ha realizado de forma sistemática en lo que se ha llamado "la transición política".

Para abandonar la perspectiva sociopráxica, tenemos que desempoderarnos, tenemos que trabajar la autoestima comunitaria, porque se han hecho y se están haciendo muchas cosas en los barrios, pueblos, comunidades... muchas cosas que son no solamente transformadoras sino que posibilitan que la vida sea vivible, y además, tenemos que trabajar la construcción colectiva desde lo individual, lo grupal y lo comunitario, y además tenemos que facilitar/dinamizar procesos de ayuda mutua y de apropiación del proceso por parte de la gente, para que ocurra algo que se nos vaya de las manos y que no podamos controlar, conocer, sistematizar, etc.

Ayer ocurrió algo en una clase de Ainhoa (en Magisterio de Gasteiz). Esta forma de trabajar ha posibilitado que en un mínimo tiempo de una semana de clase en primer curso (es decir, gente que no se conocía de antes y que es joven, 18 años o menos incluso) haya decidido que quiere autogestionar la clase y que quiere aprender formas de dinamización que les ayude en esta autogestión, preguntándose por la propia pregunta: "¿qué hacemos aquí?", pregunta a la que se llegó desde otra más próxima a lo que debatiamos: "¿por qué nos hablas de autogestión y no estamos autogestionando?". Esto viene de una semana en la que hemos puesto en cuestión la Ciencia, el Método, las formas de participación... (partiendo del artículo de "desempoderamiento científico"). En otros dos grupos del mismo curso esto no ha sucedido. ¿Cómo dinamizamos esto? ¿Esperamos a que los tres grupos lleguen a esta conclusión y lo trabajamos juntos, frenando las ansias de autogestión del grupo que ya lo ha planteado? Nosotr@s pensamos que no, porque hay que respetar los propios ritmos de la gente, y también cuando sea una decisión en firme, la posibilidad del disenso. Pero el que un grupo empiece a trabajar la autogestión también puede propiciar debate entre l@s propi@s estudiantes en sus espacios de encuentro. Puede enriquecer la postura de la gente que ha decidido autogestionar, y también la de quienes no se lo han planteado, o la de quienes puedan negarse a esa postura o decisión. No trabajamos para que las cosas sean uniformes, sino para dar suelta a los imaginarios e imposibles de la gente.

No es algo buscado, esto ocurre porque no se tiene la postura del "cazador". No es que Ainhoa haya ido conduciendo a la gente a que fuera hacia esa decisión (porque sería una mala conductora porque solo lo ha conseguido en un grupo jejeje). En lo que planteas, una postura sería que fueras una persona de gran capacidad persuasiva, capaz de ir conduciendo a la gente hacia tu Plan, porque manejas formas de comunicación que acceden a "zonas no conscientes" y así "activar" conductas, a modo de "manipulación mental" o "manipulación del deseo", por eso la persuasión está relacionada con la manipulación. En este caso, sería ir abriendo y dejarse abrir, en la construcción de la convivencialidad.