Foro del tema 4: EXPERIENCIAS DE INVESTIGACIÓN CON PERSPECTIVA DIALÉCTICA

Repensando las experiencias de investigación

 
 
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Repensando las experiencias de investigación
de Belinda Contreras Jaimes - jueves, 13 de septiembre de 2018, 02:45
 

Hola compañeros, lindo día para todos. He estado pensando mucho, cuestionándome fuertemente todo lo que he hecho y estoy por hacer. Es un gran momento para esto en mi vida y quehacer. He estado escribiendo algunas ideas sobre participación, que es un término que puede definir a grandes rasgos el tema de lo que será este proyecto de tesis en que estoy trabajando. Las lecturas e ideas, todo lo compartido, me está nutriendo. En todo esto me quedé con algunas reflexiones sobre mi propio trabajo que apunto aquí, con la idea de que cualquiera que desee retroalimentar esto, pueda hacerlo. Mi gratitud por todo ello. 

  • Debo quitar(me) esa idea de que la participación es algo que se da o se vislumbra en un futuro inmediato, pues las formas de participación y las formas de organización han sido co-sustanciales a cualquier forma de vida de las comunidades y, en este caso, de los pescadores. No pensar que la participación es algo que se tiene que dar, sino es algo que siempre se ha dado.
  • Es importante entender que hay siempre distintos niveles de organización que no son excluyentes entre sí, y esos niveles de organización se pueden definir a partir de relaciones que generan esas formas de organización. Por ejemplo, la organización de la producción familiar es un nivel, la organización de la producción en el nivel comunitario es otro nivel, la organización de la pesca en la laguna es otro nivel; son formas de organización que se traslapan y en que es pertinente identificar cuáles son las relaciones que definen cada una de esa formas de organización. Por ello lo del Mapeo de relaciones que puso Javier me está ayudando mucho.
  • Estoy encontrando que es muy importante poner atención sobre las formas emergentes de organización e identificar ahí los sujetos y las relaciones. Pues esto implica que la vida social no está predeterminada ni predestinada, sino que hay acciones de determinados “actores sociales” que van a posibilitar que las organizaciones se movilicen de otra manera. Por eso los procesos sociales no son continuos, porque hay siempre rupturas o puntos de inflexión. Por ejemplo, cuando hablamos de lo que han sido las organizaciones locales de pescadores y la organización de organizaciones, ha habido procesos que han llevado a rupturas de estas organizaciones, y de estos procesos han emergido nuevas opciones que son los pescadores que de manera muy puntual cuestionaron esas formas de organización de organizaciones locales y se plantearon una nueva forma de organización. 
 
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Re: Repensando las experiencias de investigación
de Javier Encina - jueves, 13 de septiembre de 2018, 11:43
 

También hay que fijarse en las formas de juntarse no organizativas, ni organizacionales; osea aquellas que generalmente son efímeras, cambiantes, camaleónicas (que cambian a lo largo de las estaciones, del espacio ocupado, o de la gente que esté...) y que se caracterizan por el disfrute del momento, no tienen ningún interés por conseguir algo, solo les mueve el estar sin más proyecciones..., también son de esta formas los grupos que se juntan por una emergencia,son efervecentes y luego no se sabe dónde están. 

Estás formas suelen ser las que crean un clima de calidez en las poblaciones que dan calor a las iniciativas que surgen de lo organizacional, también sirven de contrapunto y de apertura hacia nuevas creatividades...

Besoss

 

 

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Re: Repensando las experiencias de investigación
de Alex Vadillo - viernes, 14 de septiembre de 2018, 08:00
 

¿Cómo repensar las experiencias de investigación(-acción)?

Me parece interesante el planteamiento que hace Nahia de compartir experiencias de investigación desde una perspectiva dialéctica, pero yo no sabría que contar. He tomado parte en varios procesos participativos: en algunos como dinamizador (no independiente) y en otros como participante (un poquitín más independiente)... y aún así no sabría que contar. Yo diría que en todos (todos?) los casos hemos estado funcionando mucho más cerca de lo que Javier definía como sociopraxis que desde una perspectiva más dialectica.

Ese es el punto que hoy en día más interesa pensar, repensar e investigar... ¿Cómo pasamos de planes estratégicos participados pero dinamizados de arriba a abajo, a dinámicas de construcción colectiva? ¿Dónde están las claves para ello?

En el mundo del euskera hoy en día se está hablando de ACTIVACIÓN. Es la nueva palabra de moda, pero tambíen es una línea de trabajo compartida por númerosas personas, colectivos y asociaciones que actuan en el mundo del euskara. Sería un poco largo contar como se está trabajando, pero mucha de los conceptos que estan surgiendo en estos debates (en los cuales -he de reconocer- me pierdo un poco), si que me resuenan con lo que se está intentando hacer en el mundo del euskera: flexibilizar estructuras, horizontalidad, liderazgos compartidos (es decir... situacionales).

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Re: Repensando las experiencias de investigación
de Javier Encina - sábado, 15 de septiembre de 2018, 12:11
 

Hola Alex:

Eso que planteas de "¿Cómo pasamos de planes estratégicos participados pero dinamizados de arriba a abajo, a dinámicas de construcción colectiva?" podemos entenderlo en tres sentidos:

El primero nos llevaría a un callejón sin salida. La participación no es una escalera con diversos peldaños, o sea, lo primero no sería lo representativo, para pasar a lo participativo y después a lo implicativo, y después a la autogestión; porque lo representativo y lo participativo normalmente son laberintos sin salida, como el que l@s científic@s les ponen a las ratas. En este sentido, hemos hecho un plan estratégico por un grupo de expert@s, que incluso puede estar asesorado o enriquecido por un grupo motor (un grupo de expert@s vivenciales), y lo que se busca es cómo implementar este plan con la ejecución realizada por la propia gente de la comunidad. Es algo dirigido: "yo diseño, tú implementas", y si la gente no lo ve es por "falta de implicación", falta de cultura, o por estar imbuidas en la cultura de masas y los valores del sistema, por lo que, si las cosas no salen bien, que encima no se quejen.

El segundo sería "nos hemos encontrado que ya hay un plan hecho y se trata de plantear cómo podemos revertir una imposición en una construcción colectiva". En principio, la forma más fácil es lo que plantea John Holloway: el NO. Ante esa negación, trabajar la grieta que provoca y posteriormente proponer sobre la ruptura que se ha construido. Pero para ello, el puesto de trabajo del personal técnico se pone en riesgo, por lo tanto tienes que tener un tipo de estrategia en la que de cara a la Administración no estás promoviendo eso, colocas un paraguas que invisibiliza hacia arriba y fomentas hacia abajo la construcción colectiva y la ayuda mutua.

La tercera interpretación sería "¿cómo podemos abandonar la perspectiva sociopráxica e ir construyendo una perspectiva dialéctica en el trabajo que desarrollamos?". Esto fue el dilema que yo tuve en las dos primeras experiencias que coordiné, el trabajo con jóvenes en Santiponce y el trabajo sobre desarrollo local en Pedrera (ambas localidades ubicadas en la provincia de Sevilla y desarrolladas a mediados de los noventa). En este artículo contamos algunas cosas de la frustración que nos llevó a cambiar la forma de trabajar: https://ilusionismosocial.org/mod/resource/view.php?id=184

La perspectiva sociopráxica te da Seguridad y da legitimidad a quien te contrata (si es un ayuntamiento o una institución pública o una asociación) o un mayor beneficio (si es una empresa, ya sea social, del procomún, cooperativas integrales, o con responsabilidad social, etc.). Al abrir, hay un caudal de personas que quedan atrapadas en la red institucional o mercantil, que luego son reconducidas por el timón del Estado o del Mercado hacia donde, en ese momento coyuntural, interesa. Esto es siempre agradecido por los elementos innovadores del Estado y del Mercado. Los elementos conservadores se oponen a esta perspectiva y eso le da una apariencia de "transformadora y opositora de la sociedad establecida", pero desde nuestro punto de vista, es solo una apariencia que refuerza más y mejor el sistema actual.

Entonces es muy difícil poder dejarla, porque además, el personal técnico se siente empoderado por los éxitos materializados en los reconocimientos institucionales, mercantiles... Por eso, en esta dejación de la sociopraxis, nos tuvimos que inventar el desempoderamiento. Es imposible abandonar la perspectiva sociopráxica, no solamente desde el punto de vista institucional, empresarial, técnico, sino también desde el de la propia gente, que al menos de alguna forma puede participar "en algo" de lo que ocurre en su propio entorno. Esta apariencia de participación, o esta confusión entre una participación sujetada y una participación real, viene dada por la destrucción de la autoestima comunitaria, que se ha realizado de forma sistemática en lo que se ha llamado "la transición política".

Para abandonar la perspectiva sociopráxica, tenemos que desempoderarnos, tenemos que trabajar la autoestima comunitaria, porque se han hecho y se están haciendo muchas cosas en los barrios, pueblos, comunidades... muchas cosas que son no solamente transformadoras sino que posibilitan que la vida sea vivible, y además, tenemos que trabajar la construcción colectiva desde lo individual, lo grupal y lo comunitario, y además tenemos que facilitar/dinamizar procesos de ayuda mutua y de apropiación del proceso por parte de la gente, para que ocurra algo que se nos vaya de las manos y que no podamos controlar, conocer, sistematizar, etc.

Ayer ocurrió algo en una clase de Ainhoa (en Magisterio de Gasteiz). Esta forma de trabajar ha posibilitado que en un mínimo tiempo de una semana de clase en primer curso (es decir, gente que no se conocía de antes y que es joven, 18 años o menos incluso) haya decidido que quiere autogestionar la clase y que quiere aprender formas de dinamización que les ayude en esta autogestión, preguntándose por la propia pregunta: "¿qué hacemos aquí?", pregunta a la que se llegó desde otra más próxima a lo que debatiamos: "¿por qué nos hablas de autogestión y no estamos autogestionando?". Esto viene de una semana en la que hemos puesto en cuestión la Ciencia, el Método, las formas de participación... (partiendo del artículo de "desempoderamiento científico"). En otros dos grupos del mismo curso esto no ha sucedido. ¿Cómo dinamizamos esto? ¿Esperamos a que los tres grupos lleguen a esta conclusión y lo trabajamos juntos, frenando las ansias de autogestión del grupo que ya lo ha planteado? Nosotr@s pensamos que no, porque hay que respetar los propios ritmos de la gente, y también cuando sea una decisión en firme, la posibilidad del disenso. Pero el que un grupo empiece a trabajar la autogestión también puede propiciar debate entre l@s propi@s estudiantes en sus espacios de encuentro. Puede enriquecer la postura de la gente que ha decidido autogestionar, y también la de quienes no se lo han planteado, o la de quienes puedan negarse a esa postura o decisión. No trabajamos para que las cosas sean uniformes, sino para dar suelta a los imaginarios e imposibles de la gente.

No es algo buscado, esto ocurre porque no se tiene la postura del "cazador". No es que Ainhoa haya ido conduciendo a la gente a que fuera hacia esa decisión (porque sería una mala conductora porque solo lo ha conseguido en un grupo jejeje). En lo que planteas, una postura sería que fueras una persona de gran capacidad persuasiva, capaz de ir conduciendo a la gente hacia tu Plan, porque manejas formas de comunicación que acceden a "zonas no conscientes" y así "activar" conductas, a modo de "manipulación mental" o "manipulación del deseo", por eso la persuasión está relacionada con la manipulación. En este caso, sería ir abriendo y dejarse abrir, en la construcción de la convivencialidad.