Jazz-Flamenco (recopilación)

Hubo una vez un flamenco-jazz. JOSÉ MANUEL GÓMEZ

Llevamos tres décadas hablando del encuentro entre jazz y flamenco. De un lenguaje nuevo cuyos primeros espadas no alcanzan a definir. Da igual que le preguntes a Jorge Pardo, a Javier Colina, a Paco de Lucía. Todos dicen lo mismo, todos hablan de encuentro entre músicos y prefieren obviar el enojoso asunto de la presunta fusión entre los estilos musicales.

Hay un largo camino de encuentros y desencuentros. En 1936, el maestro de la guitarra Ramón Montoya grabó con el saxofonista Fernando Vilches unas composiciones que Guillermo McGill ha llevado al jazz recientemente con ayuda del saxofonista David Liebman, Dani de Morón y el contrabajista David de Posadas.

Hay constancia de la presencia del guitarrista belga y gitano Django Reinhart a Barcelona en los primeros meses de 1936, y cuentan que hubo un empresario que huyó con los dineros del concierto y que hubo testigos que vieron a Django debajo de un puente tocando junto a unos músicos gitanos sin identificar.

Luegon llegaron las grabaciones de Miles Davis, de Coltrane de Pedro Iturralde con Paco de Lucía y los fiascos de Lionel Hampton en su visita madrileña o el desencuentro entre Sabicas y el jazz-rock de Joe Beck. Se sabe que Madrid es la capital del jazz flamenco a la que se han sumado varias generaciones de músicos cubanos y el irrepetible Jerry González. Jorge Pardo vuelve al 'Johnny' uno de los templos de las dos confesiones (la del jazz y la del flamenco) el día 1 de noviembre y, mientras tanto, en Jerez de la frontera se ha celebrado, hace sólo unos días, el Sherry Jazz Festival.